Imaginen un sonido tan brutal que reventó los tímpanos de marineros que estaban a 64 kilómetros de distancia. No estoy hablando de una bomba nuclear, estoy hablando del Krakatoa en 1883.
Imaginen un sonido tan brutal que reventó los tímpanos de marineros que estaban a 64 kilómetros de distancia. No estoy hablando de una bomba nuclear, estoy hablando del Krakatoa en 1883.
0 Comentarios
0 Compartidas
917 Vistas
17