Quetzalcóatl está intrínsecamente ligado al nacimiento de las flores en la mitología mexica, no directamente como su creador, sino a través de su relación con la diosa de las flores y la fertilidad, Xochiquétzal, y su propia esencia de dualidad (cielo/tierra), donde sus atributos (como su semen) y las acciones de otros dioses (como el murciélago de Tezcatlipoca) interactuaban para generar vida y flores, simbolizando la belleza, el placer y la fertilidad, a menudo conectadas con el sacrificio y la renovación, como en la historia de la "Flor de Quetzal".
Mitos clave:
El murciélago y Xochiquétzal: En un mito, Quetzalcóatl expulsa su semen sobre una piedra, de donde nace un murciélago. Este murciélago muerde la vulva de Xochiquétzal y arranca algo, que al lavarse, se convierte en flores perfumadas, conectando así la sexualidad divina, el sacrificio y el origen de las flores.
Xochiquétzal y Xochipilli: Xochiquétzal (Flor de Quetzal) y Xochipilli (Príncipe de las Flores) son los dioses patronos de las flores, la belleza, el amor y la fertilidad, y se les atribuye la creación de la vida vegetal y la germinación.
El sacrifico de "Flor de Quetzal": Una leyenda cuenta que una joven llamada "Flor de Quetzal" fue ofrecida a los dioses. Su sacrificio fertilizó la tierra, haciendo brotar maíz y frutos en campos yermos, demostrando que el sacrificio de lo precioso (como una flor) trae abundancia y vida.
La cueva y el origen: Cueva con forma de flor, como la de Chicomóztoc (Siete Cuevas), se vincula con los orígenes míticos de los pueblos y la tierra, como una matriz de donde surge la vida, en la que Quetzalcóatl también estuvo involucrado en su nacimiento divino.
Nexcoyotl
Mitos clave:
El murciélago y Xochiquétzal: En un mito, Quetzalcóatl expulsa su semen sobre una piedra, de donde nace un murciélago. Este murciélago muerde la vulva de Xochiquétzal y arranca algo, que al lavarse, se convierte en flores perfumadas, conectando así la sexualidad divina, el sacrificio y el origen de las flores.
Xochiquétzal y Xochipilli: Xochiquétzal (Flor de Quetzal) y Xochipilli (Príncipe de las Flores) son los dioses patronos de las flores, la belleza, el amor y la fertilidad, y se les atribuye la creación de la vida vegetal y la germinación.
El sacrifico de "Flor de Quetzal": Una leyenda cuenta que una joven llamada "Flor de Quetzal" fue ofrecida a los dioses. Su sacrificio fertilizó la tierra, haciendo brotar maíz y frutos en campos yermos, demostrando que el sacrificio de lo precioso (como una flor) trae abundancia y vida.
La cueva y el origen: Cueva con forma de flor, como la de Chicomóztoc (Siete Cuevas), se vincula con los orígenes míticos de los pueblos y la tierra, como una matriz de donde surge la vida, en la que Quetzalcóatl también estuvo involucrado en su nacimiento divino.
Nexcoyotl
Quetzalcóatl está intrínsecamente ligado al nacimiento de las flores en la mitología mexica, no directamente como su creador, sino a través de su relación con la diosa de las flores y la fertilidad, Xochiquétzal, y su propia esencia de dualidad (cielo/tierra), donde sus atributos (como su semen) y las acciones de otros dioses (como el murciélago de Tezcatlipoca) interactuaban para generar vida y flores, simbolizando la belleza, el placer y la fertilidad, a menudo conectadas con el sacrificio y la renovación, como en la historia de la "Flor de Quetzal".
Mitos clave:
El murciélago y Xochiquétzal: En un mito, Quetzalcóatl expulsa su semen sobre una piedra, de donde nace un murciélago. Este murciélago muerde la vulva de Xochiquétzal y arranca algo, que al lavarse, se convierte en flores perfumadas, conectando así la sexualidad divina, el sacrificio y el origen de las flores.
Xochiquétzal y Xochipilli: Xochiquétzal (Flor de Quetzal) y Xochipilli (Príncipe de las Flores) son los dioses patronos de las flores, la belleza, el amor y la fertilidad, y se les atribuye la creación de la vida vegetal y la germinación.
El sacrifico de "Flor de Quetzal": Una leyenda cuenta que una joven llamada "Flor de Quetzal" fue ofrecida a los dioses. Su sacrificio fertilizó la tierra, haciendo brotar maíz y frutos en campos yermos, demostrando que el sacrificio de lo precioso (como una flor) trae abundancia y vida.
La cueva y el origen: Cueva con forma de flor, como la de Chicomóztoc (Siete Cuevas), se vincula con los orígenes míticos de los pueblos y la tierra, como una matriz de donde surge la vida, en la que Quetzalcóatl también estuvo involucrado en su nacimiento divino.
Nexcoyotl
0 Comentarios
0 Compartidas
304 Vistas